

Ya en la adolescencia me volví más rebeldona, como que quería salir del cascarón sin romperlo, y me refiero que quería ser "grande" sin serlo, nos pasa a todos los que experimentamos esa etapa, de hecho me fui varias veces de mi casa y para es época, ya se imaginarán como pudo haber sido, crecí de manera sobreprotectora ya que vivíamos en una jaula de Oro de la cual salíamos poco solas, siempre era llevar al "chaperon" o a las hermanas, recuerdo una fiesta a la cual nos habían invitado a mis hermans Laura y Klaus y a Mi, estaba a la vuelta de la casa y teníamos que ir pero con mi Abue Jose q.e.p.d., bueno ardió Troya dentro de mí, y debíamos regresar a las 12a.m., se imaginan en lo más emocionante de la fiesta!, había que regresar al hogar, total que a regañadientes fuimos y no saben la burla, los muchachos sacaban a mi Abue a bailar, claro que eso era sólo una burla vil y descarada, hasta que los puse en su lugar y dejaron de molestar, aunque estuvimos poco tiempo y el incidente, la pasamos muy bien y sanamente bailando y disfrutando el momento. Y así por lo regular eran nuestras "salidas" pero como ibamos creciendo y yo ya manejaba entonces salíamos las tres juntas, porque la mayor Yola ya se había casado y Minnie la más chirris estaba muy peque y los hombrecillos también estaban peques, ya que salíamos en busca de "ligar" con los chicos, se estilaba que en coches dabamos vueltas y vueltas a una avenida grande llamada "La Juárez", entonces los jóvenes de esa época salíamos a "juarear" ligábamos y después nos invitaban así mismo en los coches ir a los famosos "drive inns" donde escuchabas música a todo volúmen de los coches, tomabas malteadas, refrescos, hamburgesas, y toda la comida chatarra que te imagines, intercabíabamos teléfonos y así eran todos los domingos, esa época la recuerdo con mucho cariño, lo disfruté enormemente.
Empezábamos a tener "novios" a escondidas, que íbamos a decirle a mi mamá y menos a mi papá, bueno nos hubiera causado el ya no salir a juarear y eso no!, pero siempre en el plan sano, de los besillos no pasamos, que aburridas no jajajaja, pero que íbamos a saber en ese entonces si las cosas de sexo JAMÁS se hablaron en casa, recuerdo que mi Abue Jose q.e.p.d. nos decía que el besarse con un chicuelo, era "PECADO" así tal cuál, entonces bueno no queríamos ser pecadoras literalmente, aunque en el interior te decía una vocecita, peca, peca, peca.
Buena etapa la adolescencia y juventud, aunque me hubiera gustado salir más de esa jaulita de Oro y conocer más el mundo real de esa época, así no hubiera habido tantos golpes duros cuando salí para siempre de casa de mis Papás.
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